Abril, fotos de comunión en el Empordà

Los últimos coletazos de las comuniones de este año que me han traído sólo alegrías! Hoy le toca a Abril, que a parte de tener un nombre precioso, tiene un alma hermosa como ella.

Es maravilloso cuando compartes tu tiempo con un niño o niña al que ves disfrutar tanto como tú con las fotos. Es una sensación increíble y muy adictiva. Abril fue así. Estuvo magnífica todo el tiempo, divertida, sonriente, haciendo todo lo que le proponía y más… Una maravilla! Su familia, una delicia, y las propuestas que me hicieron para sus fotos, un reto que terminó en un resultado genial! Jamás hubiera pensado que era posible hacer fotos tan bonitas con un tractor! 😉

Pero la propuesta más retadora la hizo Abril. Había visto unas fotos mías de una niña preciosa (Moira) en un columpio. Lo que no sabía Abril es que el columpio no era de verdad, que a Moira la habíamos sentado encima de un taburete y habíamos colgado dos cuerdas para simular los soportes del columpio. Abril quería un columpio de verdad, quería poder mecerse. Y yo, que me apunto a un bombardeo, y tengo la suerte de estar rodeada de personas maravillosas, me lo tomé de forma personal y conseguí que Janot, el apañao hijo de mi prima, nos contruyera el columpio tan precioso que véis en las imágenes y que además de mecerse de verdad, colgaba de un almez impresionante. Es un árbol lleno de historia, con un tronco que no se puede abrazar entre varias personas, y que suele estar recubierto de hiedra.

Así fue una preciosa tarde en el Empordà, rodeados de naturaleza y vida, campos y flores, y una puesta de sol maravillosa.

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