Álvaro, sesión de comunión en Figueres, Girona

No me digáis que Álvaro y sus pecas no son un amor 😉 Cuando su madre me contactó para sus fotos de comunión, me pidió si podíamos aprovechar para hacer fotos con sus dos hermanos, Javi y Abel. Obviamente le dije que sí, nuestros packs no tienen prácticamente limitaciones a ese eespecto. Lo que yo quiero es disfrutar haciendo fotos 😉 Además, me pidieron unas fotos de Álvaro con su pasión: el fútbol y el Real Madrid. Y eso a mí no me encanta, me chifla. Cuando puedo fotografiar a los peques en su ambiente es cuando ellos son más felices, y por extensión, yo disfruto más, si eso es posible.

Para la sesión de Álvaro y sus hermanos escogimos una de mis localizaciones favoritas, un riachuelo precioso en el que ya en dos ocasiones he podido ver a una nutria que tiene allí su casa. En las sesiones en exterior, que siempre suelo hacer en el entorno de Figueres (Empordà, Girona), me encanta submergirme en la naturaleza. Cuando ella me guiña el ojo, en forma de la visita de uno de los seres más hermosos y esquivos que la habitan, siento amor. La nutria vive sólo en entornos limpios, así que lo interpreto como una buena señal.

Sin embargo, para la sesión de comunión de Álvaro nos perdimos también por las callejuelas de uno de esos pueblecitos del Empordà que te guardan una sorpresa en cada rincón. Me encanta vagar sin idea fija por estos pueblos, buscando texturas, rincones, la luz… Para los niños además es muy divertido, ya que les encanta descubrir sitios nuevos. De esta forma la sesión de fotos es más entretenida, y todos la disfrutamos más. Al fin y al cabo es de lo que se trata, de que sea una experiencia bonita, que podamos recordar de nuevo cada vez que abramos el álbum.

Os dejo con las fotos y os recuerdo que para reservar vuestra sesión podéis contactarme aquí.